El peronismo dio otro paso fundamental para acercar posiciones y comenzar a delinear, en conjunto, una salida política para los millones de argentinos que perdieron sus trabajo, están endeudados, no llegan a fin de mes, y tuvieron que cerrar sus pymes y comercios a consecuencia del brutal modelo económico que coyunturalmente encabeza Javier Mlei, cuyos pasos al abismo político se aceleran cada día. La nueva cumbre peronista se llevó a cabo en la casa de la provincia de La Pampa. El análisis y abordaje al Presupuesto 2027, las PASO y la conformación de un gran frente nacional fueron los temas destacados de la reunión.
El gobernador Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirhner volvieron a encontrarse tal como como anticipó en la tarde del jueves último este medio, y dieron otro paso de cara al crucial 2027, cuando se elija al nuevo Presidente de los argentinos. El análisis y abordaje al Presupuesto 2027, las PASO y la conformación de un gran frente nacional fueron los temas destacados de la reunión.
La cita, organizada en completo hermetismo en la casa de la provincia de La Pampa, reunió a representantes de todos los sectores del espacio. “Ratificamos la vocación de unidad del peronismo y del campo popular. Estamos convencidos de que hay que seguir convocando y ampliando con otros espacios para construir la alternativa política que necesita nuestro país y nuestro pueblo”, expresaron tras el mitin.
Como en la cumbre de agosto en el hotel Emperador, los encargados de la convocatoria fueron el diputado Germán Martínez y el senador José Mayans. Hasta último momento mantuvieron charlas con los invitados para que no hubiera sillas vacías. Además de Kirchner, Kicillof y Massa, participaron el senador santiagueño Gerardo Zamora, posible candidato a presidente; el titular de la AGN, Juan Manuel Olmos; y los gobernadores Ricardo Quintela (La Rioja), Sergio Ziliotto (La Pampa), Gildo Insfrán (Formosa) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego).
El encuentro llegó después de dos semanas de intensa actividad parlamentaria, atravesadas por los volantazos del Gobierno respecto de la emergencia en discapacidad y la Ley de Tierras. El recorrido de esos proyectos, la delicada situación de las familias endeudadas y el recorte del financiamiento universitario también fueron temas de debate. Pero en el peronismo siguen con especial atención las negociaciones de la Casa Rosada con los gobernadores por las PASO. “Creemos que hay que sostenerlas como herramienta siendo conscientes que cualquier intento de eliminación o suspención puede transformarse en una trampa para la sociedad”, plantearon anoche en la reunión.
Si bien calculan que el oficialismo todavía no reúne los votos para suspenderlas, desconfían del contorsionismo de los mandatarios provinciales, sobre todo cuando Luis Caputo abre la billetera y libera fondos para obras públicas.
En la cumbre pasada había dejando en claro que quienes apoyen la jugada del oficialismo “se van a tener que hacer cargo de ayudar a Milei a tener 4 años más de este infierno para la gente”. La advertencia tuvo como destinatarios a los gobernadores peronistas que suelen colaborar con el oficialismo en el Congreso, como Osvaldo Jaldo, Raúl Jalil o Gustavo Sáenz. La defensa de las primarias, no obstante, tiene una voz en contra dentro de la mesa opositora. El fueguino Melella es el único de los asistentes que ya se manifestó contra su continuidad.
En caso de que la Casa Rosada logre su objetivo, el peronismo evalúa organizar una interna abierta nacional. La propuesta del senador Sergio Uñac, quien ya se lanzó a la carrera presidencial, fue discutida en la cumbre de agosto.
Un mecanismo similar acordó esta semana el PJ chaqueño ante la suspensión de las primarias provinciales. El sistema podría servir como ensayo nacional: realizarán una interna de carácter regional acumulativo, con un padrón amplio, pero sin afiliados de otros partidos.
Para Kicillof, la competencia es un pilar de su disputa con el kirchnerismo. En La Plata confían en que puede imponerse frente a cualquiera de los posibles postulantes del espacio. Su planteo es que la candidatura del peronismo surja de las urnas y no de “una negociación secreta de las cúpulas”.
Con ese horizonte, en la previa del encuentro, Kicillof le envió un mensaje directo a toda la oposición. “Sacar las PASO es lo que lo beneficia a Milei”, expresó. Acusó, además, al Gobierno nacional de querer “manipular” el sistema electoral “según sus propias conveniencias políticas”. A la defensa de las reglas de competencia sumó la necesidad de construir una propuesta nacional con la fuerza suficiente para demostrar que existe un camino alternativo al de La Libertad Avanza.
En este punto, Massa coincide con Kicillof y repite la consigna “unidad con competencia”. El tigrense, quien no confirmará sus intenciones hasta el último día, comenzó hace algunas semanas a buscar mayor protagonismo. El miércoles, en un encuentro con rectores de universidades públicas, lanzó una frase en modo candidato: “Más temprano que tarde, y siempre dentro de un proceso democrático, el año que viene la mayoría de la sociedad le va a dar vuelta la página a esto”.
El exministro sostiene que todavía no es momento de discutir candidaturas, aunque sus movimientos dejan cada vez menos margen al misterio. Pretende alinear su postulación con los intereses de Cristina Kirchner y llegar al cierre de listas con su respaldo. La visita a San José 1111, en la víspera del Día de la Lealtad, fue otro gesto de acercamiento.
Declaraciones de José Mayans
El jefe del bloque de senadores peronistas, José Mayans aportó ante los medios una comparación con la primera cumbre peronista, celebrada en el Hotel Emperador: “La anterior había sido medio tensa porque fue la primera, esta fue muy distendida”, dijo por televisión al salir. También precisó por dónde comenzó la conversación: “La reunión se inició con la exposición de los gobernadores sobre la situación que atraviesan las provincias”.
Ese arranque tuvo su correlato en el documento distribuido. Los participantes cuestionaron la situación económica, social, productiva y laboral; plantearon la pérdida de empleo, el endeudamiento familiar y las dificultades para llegar a fin de mes. También denunciaron el desfinanciamiento de las provincias. Es el diagnóstico político que acordaron las tribus y sobre el que proponen intervenir en el debate presupuestario




